Cuentan las hadas que en los jardines de los niños, crecen árboles de esperanzas y flores color de sueños, que los adultos no pueden verlos ni olerlos, que son jardines secretos.
Para plantar un deseo, se debe cerrar los ojitos, cerraditos bien cerraditos, y pedir al viento que lleve nuestro sueño, el viento con mucho cuidado lo planta en tierra fértil, y de tanto en tanto las nubes lo riegan con agua pura y cristalina.
Así el deseo va creciendo, hasta transformarse en esperanza, las que son verdes con hojas muy largas. A veces, llegan hasta el cielo, las hojas de esperanzan, rozan las nubes y le hacen cosquillas!
Las esperanzas también tienen flores, se llaman sueños, son de muchos colores, de los colores que se desean, también, tienen un aroma a pan recien salido del horno. Aroma a casa de campo las otras; y a hojas de té las más pequeñas.
La planta de esperanza, tiene hojas largas que cosquillean a las nubes, tiene flores de muchos colores y aromas, las que se llaman sueños... crecen muchos de estos jardines, y de noche, las hadas los cuidan para que los nomos no hagan desorden y los arruinen.
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