domingo, 11 de octubre de 2020

Desde la ventana

Jugábamos la puerta afuera, gritando contentos... saltando la vida.

Jugábamos esquivando al perro, entre las ramas de los arbustos, saltando la vida.

Respirar hondo y un ¡mira mami! arriba de la torre, los gritos alegres formaban un ritmo consonante, el ritmo se dividía para ser una bella armonía... las risas, los gritos, las palabras al viento, un verdadero concierto. 

Una caída, una rodilla rota, un llanto a lo lejos, raspones de manos... parte del concierto de los niños y niñas riendo libertad, saltando la vida, vivida como deberían.

Jugábamos a saltos, a correr entre el pasto, saltar la cuerda, correr la pelota, tirarnos al suelo porque viene un cocodrilo hambriento... ¡y ya vienen los zombies! corre, corre, que te van a atrapar.

Jugábamos a la silla, la gallinita perdida, las bolitas, la payaya, ¡se viene una raya y al luche saltamos la traba! el tejo se lanza, saltas y saltas, te quedas sin palabras. 

Hoy desde el ocaso, el camino trazado... desde la ventana miras pasar la vida...

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